Una evaluación real, no una revisión rápida
La evaluación de TDAH toma tiempo. Reunimos escalas, información de la escuela y una historia cuidadosa — usualmente en dos visitas — antes de diagnosticar.
Servicios
El TDAH es uno de los diagnósticos infantiles más comunes — y más malentendidos. Tomamos el tiempo para evaluar con cuidado (con escalas validadas, información de la escuela y una historia completa), explicamos el diagnóstico en lenguaje claro y construimos un plan que encaje con la familia. La medicación es una herramienta, no la única.


Qué revisamos
Atención que brindamos
La evaluación de TDAH toma tiempo. Reunimos escalas, información de la escuela y una historia cuidadosa — usualmente en dos visitas — antes de diagnosticar.
Si diagnosticamos TDAH, explicamos qué es, qué no es y cuáles son los siguientes pasos. Respondemos todas las preguntas.
Sobre todo en niños pequeños, las guías de la AAP recomiendan estrategias conductuales primero. Referimos a terapeutas, recursos escolares y entrenamiento para padres.
Cuando la medicación tiene sentido, empezamos con dosis baja, monitoreamos de cerca y ajustamos juntos. Hablamos de expectativas, efectos secundarios y cómo saber si está funcionando.
Completamos formularios para planes IEP o 504, nos comunicamos con el personal escolar cuando hace falta y ayudamos a navegar el proceso.
El cuidado del TDAH no es una sola visita. Seguimos de cerca, revisamos escalas, ajustamos el plan al crecer y acompañamos hasta la adolescencia.
Venga preparado
Unos cuantos detalles antes de la visita nos ayudan a dedicar más tiempo a su hijo y menos al papeleo.
Preguntas frecuentes
No hay una sola prueba. El diagnóstico sigue las guías de la AAP: escalas validadas de padres y maestros, una historia completa, un examen para descartar otras causas y revisión del rendimiento escolar. Solemos diagnosticar en dos visitas, no en una.
No siempre. Para preescolares, las estrategias conductuales y el entrenamiento para padres van primero. En niños mayores y adolescentes, la medicación suele ser parte del plan pero rara vez es todo el plan. Hablamos de las opciones sin presión y elegimos lo que encaja con su familia.
Dos visitas, generalmente con algunas semanas entre ellas. La primera para historia y enviar las escalas. La segunda para revisar las escalas, terminar la conversación diagnóstica e iniciar un plan si corresponde.
Sí. Podemos escribir cartas que apoyen una solicitud de 504 o IEP, completar las secciones médicas y ayudar a entender el proceso. La evaluación educativa la hace la escuela — nosotros coordinamos con su equipo.
Los comunes — cambios de apetito, dificultad para dormir, dolor de estómago, dolor de cabeza — suelen ser leves y a menudo mejoran. Empezamos con dosis baja, observamos de cerca y ajustamos. También revisamos talla, peso y presión arterial. La mayoría encuentra un plan que funciona sin efectos significativos.
Los síntomas suelen cambiar con la edad — la hiperactividad puede disminuir, pero la inatención y los retos de la función ejecutiva muchas veces continúan en la adultez. Muchas personas aprenden a manejar bien el TDAH con el tiempo. Apoyamos ese crecimiento y ajustamos la atención según cambia su hijo.
Atención relacionada
Fácil de encontrar, con estacionamiento amplio y una sala de espera tranquila para familias.
Un proveedor está disponible las 24 horas, todos los días del año.